16 may. 2012

Berserkir y Úlfhednar: los guerreros de Odín

Muy a menudo hemos oído el nombre de "berserker" (pl. berserkir) aplicado a todo tipo de manifestaciones de la llamada "cultura popular": videojuegos (como uno de 1980, Berzerk, o Berserker, uno de los enemigos del videojuego Gears of War), un equipo de baloncesto madridista, el nombre de un manga archiconocido (Berserk) o libros (como Berserker de Fred Saberhagen) pues, en general, se podría decir que el nombre de "berserker" es, dentro de la cultura nórdica, uno de los que más repercusión tienen en nuestro mundo actual. ¿Pero qué era exactamente un berserker, y por qué ha tenido tantas repercusiones?
Berserker y Úlfhedinn en la placa de bronce de Torslunda, de la Era de Vendel, encontrada en la isla de Öland (Suecia). Los dos cuernos del personaje de la izquierda podría haber sido lo que llevó a pensar que los vikingos usaban cascos con cuernos, aunque hay interpretaciones que defienden que eso no son dos cuernos sino Hugin y Munin, los dos cuervos de Odín, mostrando así su relación con el Altísimo

¿De dónde viene la palabra "berserker"? No está claro. Hay quien defiende que viene de berr ("desnudo") y serkr (prenda similar a la camisa), de manera que significaría "sin camisa", en relación a su falta de atuendo durante la batalla, pero también se cree que pueda venir del germánico berr ("oso", compárese por ejemplo con el inglés bear), ya que las únicas prendas que vestían no eran sino pieles de animales como osos o lobos en el caso de los Úlfhednar que veremos a continuación. De manera que en general, uniendo todo, tenemos a un tipo de guerrero que se presentaba a la batalla vistiendo tan sólo pieles de animales, a pecho descubierto. ¿Qué motivo tenían para ello? Casi todas las culturas ancestrales, no sólo la nórdica, tenían como cierto el hecho de que, al comer la carne de un animal o vestir sus pieles, se adquiría su fuerza. Dicho de una manera más actual, "somos lo que comemos".
Pero mientras ellos se presentaban a la batalla a pecho descubierto y con una daga o una lanza a lo sumo, la mayoría del ejército restante (téngase en cuenta que los berserkir eran un cuerpo de élite, lo que trataremos ahora) iba a la batalla armados con cascos, cotas de malla, escudos, lanzas, espadas, hachas largas y otras cortas arrojadizas... En resumen, que iban armados hasta los dientes. Entonces, ¿cómo se metían estos berserkir a la batalla sin más ayuda que su daga o su lanza y sin ninguna defensa? ¿estaban en clara desventaja contra aquellos que estuvieran defendidos de la cabeza a los pies?

Adam de Bremen, obispo de Hamburgo que ya había realizado otras descripciones de elementos de la cultura vikinga, como el ya inexistente Templo de Uppsala, habla de los berserkir, diciendo que "combatían sin cota de malla, como lobos rabiosos, mordían su escudo y poseían la fuerza de un oso. Masacraban a sus adversarios y ni el fuego ni el hierro hacían mella en ellos"
Snorri Sturluson, el autor por antonomasia de los relatos éddicos, les menciona en la Ynglinga saga, con una descripción muy similar a la de Adam de Bremen: "Atacaban sin protecciones, rabiosos como perros o lobos, mordiendo sus escudos, fuertes como osos o toros. Mataban a sus enemigos de un golpe, pero resultaban invulnerables al fuego o al hierro. Es lo que se llama furor de los berserkir".
En ambos textos se ve un cierto componente irracional ("como lobos rabiosos" / "rabiosos como perros o lobos, mordiendo sus escudos"). Este componente irracional es lo que ellos llamaban berserkergang o, en palabras de Snorri, "furor de los berserkir".

Aunque en ambos textos veamos que aparecían mordiendo el escudo, lo cierto es que, si bien comenzarían la batalla con un escudo, lo más seguro es que, como bestias, acabaran por arrojarlo al enemigo y luchar sin él. Ese furor de los berserkir tan irracional, más propio de una bestia inhumana, es lo que asustaría al ejército enemigo, pues una vez dentro de la batalla serían como bestias a las que ni el fuego ni el hierro causan daño. De hecho se conoce que, muchos berserkir, cuando iban en barco hasta la bahía donde iban a combatir, estaban tan impacientes por pelear, y era tal su furor, que se lanzaban al agua para llegar antes, ahogándose muchos por no saber nadar. Pero lo importante es tener en cuenta el terror que infundiría al ejército enemigo tener que luchar contra "bestias" de ese calibre, por muy armados que fueran. Pero, ¿qué producía este furor?
Como se ha podido deducir, estos berserkir serían usados por su rey como un cuerpo de élite a los que enviar como avanzadilla. Pero de este cuerpo de élite se decía que estaban bajo la protección de Odín, padre de los dioses. Odín es llamado en germánico Wotan y en anglosajón Woden (lo que daría el nombre a la palabra inglesa para miércoles, wednesday), lo que significaría "furia" o "arrebato". Este arrebato sería el que infundiría a los berserkir, volviéndolos del todo irracionales pero además prácticamente invencibles.
La explicación racional a esta indiferencia al dolor se debería, según se cree, al consumo de hongos alucinógenos (amanita muscaria, como la de la foto), o a la ingesta de pan o cerveza que habían sido contaminados por un hongo conocido como "cornezuelo del centeno", con altos compuestos de ácido lisérgico, precursor del LSD. Además, también consumían plantas como el beleño negro o la belladona, que hacían sentirse ingrávido y tener una gran furia y violencia. Los alcaloides de la belladona son altamente tóxicos, lo que motivaría que, después de ese arrebato pasajero de invencibilidad, se volvieran tremendamente débiles e incluso murieran sin haber sido heridos.

En resumen, los berserkir eran de gran utilidad y a la vez de gran peligro. Por un lado, eran el cuerpo de élite de algunos reyes, conociéndose casos de reyes que incluían en su ejército a 12 berserkir. Estos berserkir eran un arma de doble filo, bien conscientemente, habiendo algunos que por su cuenta, van por distintos lugares retando a la gente a pelear (como el berserker Ljót, que pierde contra Egil Skallagrímsson), o bien inconscientemente, pues incluso en tiempos de paz, el berserker podía entrar inesperadamente en trance y no distinguir amigos de enemigos, con lo que resultaba un gran peligro y en muchas ocasiones se recurría a su destierro en tiempos de paz, para volver a incluirlo en el ejército en tiempos de guerra.
Egil Skallagrímsson en un manuscrito del siglo XVII de la Saga de Egil (Egils saga Skalla-Grímssonar), la cual narra un gran número de aventuras relacionadas con berserkir y úlfhednar, aunque aquí sin distinguir unos de otros, reuniendo a todos bajo el nombre de berserkir

En el 1015, el jarl Eirik Håkonsson de Noruega declaraba a los berserkers fuera de la ley, algo que se volvió a repetir en el grágás o ley escrita (literalmente, "del ganso gris") de Islandia, de manera que hacia el siglo XII los berserkir habían desaparecido
Los Úlfhednar (Úlfhedinn en singular) serían guerreros de características muy similares a las de los berserkir, también con una gran importancia del trance y lo irracional, pero con la diferencia de que estos vestirían pieles de lobo (de ahí el nombre de Úlfhedinn, que podría traducirse como "piel de lobo". Esta imagen recordaría en gran medida a los hombres lobo presentes en tantas culturas). Además, iban armados con una lanza, el arma por antonomasia de Odín. La lanza y el hecho de vestir con pieles de lobo (téngase en cuenta que Odín tenía siempre a su lado a dos lobos, Geri y Freki) reafirmaría a estos guerreros como la élite de Odín.
Estas similitudes con los berserkir motivan que, a pesar de ser mencionados en algunas sagas (como la saga Vatnsdœla, la Hrafnsmál o Haraldskvæði y la saga Völsunga), en muchas otras úlfhednar y berserkir aparezcan como sinónimos. Así, en la Saga de Egil Skallagrímsson, el abuelo de Egil, Kveld-Úlf ("lobo del crepúsculo", compárese por ejemplo con el inglés wolf) es mencionado como un berserker entrando en trance, a pesar de que, tanto por el nombre como por su arma (iba siempre con una alabarda, arma similar a una lanza que incluía, junto a la punta, una cuchilla transversal con forma de hoja de hacha y otra cuchilla menor al lado opuesto para enganchar al rival) debería ser un úlfhedinn.

Odín con los lobos Geri y Freki, y sus cuervos Hugin y Munin


4 comentarios:

  1. muy buena reseña, te felicito, la mitología nórdica es de mis favoritas

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    1. Muchísimas gracias! En ese caso te invito a que visites nuestras entradas sobre mitología ^^

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  2. Gracias por la información, conocía los Berserkers pero no los Ulfhednar, y los veo incluso ya mas interesantes, ya que lobos y cuervos los veo mas cercanos a Odin que los osos.

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